Crecer en hermandad es algo necesario.

Lo fuimos perdiendo al entrar en una era de competencia, de miedo, de inseguridad, pero ya estamos siendo llamadas al reencuentro. 

Aún se nos sigue juzgando, y en ocasiones enviándonos a la hoguera sin opción a una defensa justa.

La condena incluso aún sigue viniendo por parte de muchas mujeres. 

Es normal, el miedo hace que nos paralicemos o ataquemos con recursos de todo tipo. No es momento de seguir en dicho ataque sino de ayudarnos y crecer en hermandad. Ayudemos a otras mujeres a aprender a relacionarse consigo mismas, y con las demás. Y desde ahí podremos ayduar mejor a nuestras hijas e hijos, y a los hombres que desean abrir los ojos, que son muchos… 

Entre todos podemos crecer en armonía, sólo hemos de comprometernos con honestidad, humildad y coraje para dejar viejos patrones y abrirnos así a lo nuevo por venir.

Te invito a unirte y sumar en la comunidad en facebook e instagram .

Te envío un abrazo respirado,

Leire

www.leirebenito.com